viernes, 6 de mayo de 2011

Siglo XX y Vanguardias (parte II)

Solfeggio (Solfeo) - Arvo Pärt

Este compositor húngaro utilizo la escala mayor de do en orden ascendente: do-re-mi-fa-sol-la-si a lo largo de toda la pieza, sin alterar el orden de entrada de esas notas. No obstante la sonoridad resultante depende de la duración (ritmo) de cada sonido así como de la intensidad (volumen sonoro). De este modo va creando por adición una textura que logra un clímax (punto más importante), una llegada, y a partir de ahí vuelve a descender hasta el silencio final. Noten que no hay silencios.

Sequencia para voz femenina - Luciano Berio
Aquí hay una versión donde pueden encontrar un catálogo muy amplio de sonidos para hacer con la voz. Presten atención a las diferentes maneras de emitir, los sonido con espectro ruido, inarmónico y tónico que hay. Esta experimentación se puede ampliar hacia cualquier instrumento o elemento capaz de sonar. A continuación la secuencia para guitarra:

Por último les dejo esta obra de John Cage llamada 4'33'' a ver qué opinan!

lunes, 2 de mayo de 2011

5to B: Vanguardias y Siglo XX

Igor Stravinsky: La Consagración de la primavera.


Stravinsky (1882-1971) en la Consagración de la Primavera (1913) se aparta de la lógica constructiva de la tonalidad. La novedad es que se centra en el ritmo como elemento primordial de la obra, utilizando técnicas de discontinuidad, yuxtaposición (poner al lado dos cosas diferentes) y montaje, más propias del cine, para darle forma.
El uso de fragmentos de melodías folklóricas, de efectos percusivos de la orquesta, además del argumento mismo del ballet (un rito propio de una antigua tribu pagana) le han valido el calificativo de primitivista.
Para este compositor, "lo irregular es naturaleza, vida, abundancia".
La obra es atonal, ya que  los acordes no son elegidos por una funcionalidad o direccionalidad sino por la superposición de voces independientes.

Arnold Schoenberg. Pierrot Lunaire. 


Schoenberg (1874-1951) sintiéndose parte de la gran tradición musical alemana comprendió que el sistema tonal había llegado al punto de su desintegración definitiva, y a fines de la primera década de siglo XX decidió saltar al vacío abandonando el lenguaje romántico para lanzarse a la música atonal.
La clave de la atonalidad está en la emancipación de la disonancia y la abolición de la tónica. Lo pimero implica que una disonancia no tiene que ser resuelta (como había sido hasta ese momento) sino que tiene valor sonor por sí misma. Lo segundo implica una ausencia de jerarquía entre las diferentes notas: todas son importantes, no hay una sola fundamental, como ocurre en la música previa, y en la actual música popular.
Es posible trazar un paralelo entre el paso hacia la atonalidad de Schoenberg y el paso hacia la abstracción en la pintura expresionista de Kandinsky, donde los parámetros hasta entonces considerados secundarios en los campos de ambos artistas (color, intensidad, textura) pasan a ser protagonistas.

Pierrot Lunaire es un ciclo de 21 canciones sobre textos del poeta simbolista Albert Giraud. Fue estrenada en Berlín en 1912.
En cuanto a la voz se caracteriza por una técnica denominada Sprechstimme o sprechgesang (decir cantando). El ritmo es escrito con precisión pero la altura del sonido se interpreta con mayor libertad.
La atmósfera es nocturnal, grotesca: lo anormal es normal, el sueño se confunde con la realidad; predonminan las fantasías macabras de asesinato, blasfemia, muerte. Las historias no tienen una conexión entre sí; están asociadas como en un sueño.